TRADUCCIÓ .

martes, 5 de abril de 2011

ORPI LA FOU DE TOUS .

Hoy despues de una dura jornada laboral , salimos a dar una vueltecilla para desconectar .
Decidimos ir hacia la fou de tous , lugar precioso , no falto de leyendas .

Vamos hacia canbou ,y nos dirijimos hacia can palet , por caminos que en esta epoca empiezan a estar llenos de colorido y bonitos tonos , gentileza de la primavera .



Como cuentan en la leyenda de la fou , creiamos que encontrariamos un ciervatillo blanco , pero en su lugar encontremos un perro blanco con hambre de pies.

seguimos hacia Can amigo y pronto estaremos en la fou.

Vamos encontrando algunos restos de las pasadas lluvias , y por si acaso decidimos pasarlos por el lado mmm ya que no llevamos el neopreno de barrancos.. asi que a evitar el agua!!!!! .



Por fin llegamos a la fou , teniendo la suerte de ver la cascada con agua , este lugar es muy curioso por su formacion geologica , siendo tambien rico en leyendas .

Una de sus leyendas es la de la ciervatilla blanca .
En el tiempo en que sucedieron los hechos, los señores del Castillo de Tous-dice la leyenda-eran respetados y considerados como señores de mucha categoría. Todo era prosperidad y bienestar. Pero, les faltaba una descendencia a la que dejar sus bienes y su futuro linaje.
Por entonces, los bosques del castillo eran espesos, mucho más extensos que ahora y llenos de caza mayor.
En una de estas cacerías, cuando iban por el bosque de la Dehesa, cerca de la Fou, apareció a los cazadores, como una centella una cierva blanca pero era escurrediza y no pudieron ni siquiera seguirle el rastro. Desde ese día, los cazadores la pudieron ver tres o cuatro veces más, pero siempre con los mismos resultados.


En el último intento para atraparla, consiguieron acorralarla entre unas zarzas i un precipicio. Pero ... por más que buscaron no la encontraron. Sólo había en su lugar una niña en pañales, blanca como la leche y rubia con un hilo de oro. Ante un hallazgo tan extraordinario, y en medio de la sorpresa general, el señor se la llevó con él diciendo: "Si Dios no me ha dado hijos, el destino, sea cual sea, nos ha conseguido un" . Así, en medio de fiestas y gran alegría, la niña fue adoptada como hija por los señores del castillo.
Pasaron los años y la chica se convirtió en una hermosa doncella, rodeada de admiradores que la pretendían. Pero, tanto tenia de bonita como de desdeñosa. despreciando a los pretendientes decía incluso que sería de aquel que le llevara viva o muerta la cierva blanca.
Probaron suerte chicos venidos de todas partes, pero, uno por uno, se dieron por vencidos. Sólo uno persistió más allá de toda medida. Estaba tan loco de amor por la chica, que la gente se compadecía.


Un día, extenuado de cansancio, se encontraba dentro de la Fou. Estaba sentado al pie de una gruta para descansar un poco. De pronto, salió un pastor que le dijo:
- ¿Qué le pasa que está tan abatido?
El joven le explicó su deseo de conseguir la cierva y el porqué, y le decía que sería capaz de hacer lo que fuera para conseguirlo.
- Quizá yo os puedo ayudar - le respondió.
- ¿Cómo?
- A cambio de su alma.
- Hecho.
- Pues bien, venid aquí a las doce de la noche. Y cuando oigas la primera campanada del reloj del pueblo, verás pasar la cierva. Entonces le disparas y será vuestra.
Dicho esto, desapareció. Aquel lugar todavía hoy es conocido como la Cueva del Diablo, ya que era exactamente él , bajo la apariencia de un pastor.
Por la noche, el arco en las manos y los ojos al acecho para poder ver la cierva en medio de la oscuridad, el joven esperaba el primer latido de la campana. Y como salido de ninguna parte, cruzó por delante suyo. Vio la cierva y le dispararo la flecha la tocó pero sólo la dejó herida.
Él desesperado, se creía burlado como tantas veces. Le siguió el rastro de la sangre, bosque adentro, por los lugares más tenebrosos de aquel lugar. Cuando hubo pasado el trozo más apretado, apareció ante sus ojos la visión más fantástica que él podía imaginar. Tenía ante sí una maravillosa gruta; de la cual brotaba una cascada cristalina que formaba un lago de aguas profundas y verde, cubiertas de bóvedas de piedra con todo de verde por delante. Pero-más extraordinario aún - a orillas del lago la chica que él amaba tenía sobre el regazo la cierva herida y la curaba con sus manos ...

Se lanza a los pies de la chica y de rodillas le dijo:
- Yo he cumplido la condición que había para que fueras mía. Me harás esta merced?
- Cumpliré la promesa, pero antes déjame hacerte una propuesta.
- Pídeme lo que quieras.
- Pues, que huyamos de este mundo, para poder vivir juntos para siempre.
Tan pronto él dijo que sí, el lago se abrió y la tierra los tragó para siempre.
Ni él, ni ella, ni la cierva volvieron a ser vistos después de aquel día.


2 comentarios:

Ekain Velez de Mendizabal Etxabe dijo...

....precioso recorrido

...al igual que la leyenda !!!


MOLTES GRACIES....ESKERRIK ASKO !!

Jordi Ramón dijo...

Grcias su leyenda me a sido de gran alluda.